El gran Gatsby

Baz Luhrmann es un director que no deja indiferente. Todos sus films son grandilocuentes, excesivos, de un barroquismo visual atrevido y muy rico en detalles. Le conocimos con Romeo + Julieta de William Shakespeare, donde encontró la firma que ya había buscado en El amor está en el aire y culminó con Moulin Rouge. Por el camino nos ofreció Australia, también grandilocuente pero sin el estilo que le ha hecho conocido.
Hablemos claro. Baz Luhrmann es un hortera. Con gracia, con un gran sentido de la estética. Pero hortera.





















