Alberto Lacasa

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¿El proceso por la independencia se parará?

arc de triomf

Ayer publiqué un post en el que señalaba que el independentismo ganó claramente las elecciones de este fin de semana. Los datos cantan. Algunos se nieguen a aceptar la realidad, como se ve en la conversación que mantuve por twitter con el secretario general de las NNGG del PP en Catalunya. Claro que la conversación acabó cuando me instó a que mirara la prensa internacional. Curioso que, después que le demostrara que, efectivamente, la leo, se acabara la conversación.

 

twitter con Marcos

Dicho esto, ¿creo que el proceso independentista tiene posibilidades en esta legislatura? Mi impresión es que muy dificilmente. Y si en esta legislatura no se tira adelante, pasarán muchos años antes de que volvamos a tener una oportunidad. Parece contradictorio con el hecho de que yo diga que el apoyo aumenta ¿no?

La poética está clara. Hay un pueblo bastante unido en torno a la idea de abrir un proceso constituyente. Bastante más de la mitad del parlamento ha votado por partidos pro independencia. Falta un escaño para los 2/3 apoyando el derecho a decidir. 1 millón y medio de personas en la calle. La épica de un pueblo enfrentado a unas instituciones poderosas…

Pero, ¿y la realidad? La crisis ha tenido un efecto catártico. Lo ha acelerado. Las dificultades económicas han puesto de relieve el trato injusto que recibe Catalunya en lo económico. Y el movimiento independentista ha crecido como la espuma. Pero esta moneda tiene un reverso. Gobernar es tremendamente impopular.

La lógica secesionista invita a un pacto CiU + ERC. Que CiU tiene todos los incentivos del mundo para pactar con ERC es evidente. Pero, ¿y ERC?

Para empezar, las bases de ERC son muy de izquierdas. Mi impresión es que son muy contrarios a pactar con CiU nada que vaya más allá de un referendum. Pero CiU va a necesitar alguien con quien pactar presupuestos y, por tanto, recortes. Si no los pacta con ERC, ¿con quién? ¿Es compatible un pacto con el PP en lo económico y otro con ERC en el proceso independentista? ¿O con el PSC? Parece obvio que no.

¿Y cómo actuará el gobierno central frente al envite? Cortando el grifo, lo que se traduce en más recortes. Y en más desgaste. ¿Asumirá ERC ese esfuerzo a cambio de qué? ¿La práctica desaparición a cambio de la independencia? Me cuesta creer, la verdad.

A todo eso, hay que añadir motivos históricos. Las relaciones entre los dos partidos no han sido nunca buenas. Cuando ERC apostó por el tripartit, se abrió una herida de difícil sotura. Por si fuera poco, ERC ha apoyado a CiU una vez. Fue Heribert Barrera en los años 80. Eso comportó una hegemonía de casi 25 años de CiU y la práctica aniquilación de Esquerra. ¿Se atreverá a repetir la jugada?

La única vía que veo abierta es que el actual líder de ERC Oriol Junqueras no tiene la vocación de perpetuarse en la política. Ya era conocido antes de ser candidato por colaboraciones en los medios. Quizás esté dispuesto a sacrificarse a cambio de un objetivo mayor. Eso cambiaría la realidad que estoy pintando e, incluso, podría llegar a reforzarlo por la simbología de que los dos primeros partidos (izquierda y derecha) vayan juntos por un objetivo superior.

Si el proceso se para ahora, los independentistas probablemente tardarán en tener una nueva oportunidad para llevar a cabo sus objetivos. Si, en cambio, las fuerzas catalanistas se unen, tendrán una fuerza moral enorme. Comeremos los turrones con las respuestas. Mientras tanto, conformémonos con las uñas.

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