Posts de tv 1.0

Web Series Festival

Con mucho (pero que mucho) retraso, llega este post para hablaros de uno de los festivales más interesantes y curiosos de los que se dan por la red. Por lo menos a mi me ha hecho mucha ilusión que alguien se atreviera a hacer esto. Os cuento.

Si seguís el blog tenéis que conocer a la gente de Nikodemo. Para los que no, al que seguro que conocéis es al mítico Cálico Electrónico (por cierto, nota aparte merece el esfuerzo que están haciendo para convertir la serie en adecuada a las características de la televisión 1.0). Bien, pues ellos, no hace mucho, crearón Nikodemo TV. En esencia, se trata de un portal que ofrece unas cuantas series de las que ellos garantizan la calidad y, claro, un puntito gamberro.

La verdad es que son atrevidos. Y eso me lleva a lo que, de verdad, quiero comentaros. Se trata del Web Series Festival. ¿De qué se trata? Pues yo creo que el nombre es suficientemente claro; Un festival de series para la red.

Para participar, lo que tienes que hacer es presentar un capítulo piloto de entre 4 y 7 minutos, además de una breve sinopsis, un par de imágenes  y tener preparado el argumento de un par de capítulos más. En fin, si quieres conocer los detalles, mejor te lees las bases. Los ganadores serán escogidos entre un comité compuesto por gente tan reconocida como Isabel Coixet, Mar Coll, Nacho Vigalondo, o Fernando de Felipe  (crítico de televisión y cine) entre algunos otros de reconocido prestigio.

¿Y a qué optas? ¡Oye! Verás que no está nada mal. Para empezar pasta, que siempre viene bien. Estamos hablando de 6000€ para el ganador, 3000€ para el segundo, 1500€ para el tercero y 700 € y 300 € para el 4º y el 5º. Pero hay algo más interesante. Los 3 primeros conseguirán aparecer en Nikodemo TV con la relevancia que eso supone.

Y en todo esto se han implicado sin tener todo el dinero de los premios garantizado por patrocinadores, lo cual implica que se creen el proyecto. Y, además, a cuenta de su propio riesgo están dinamizando el sector y potenciando la creatividad. Así, todo de una vez.

Os recomiendo que leáis (si no lo habéis hecho ya) el post de Albert Garcia Pujades, CEO de Nikodemo, explicando los por qués del festival. Así que si tenéis ganas de hacer algo, no lo dudéis. ¡Pero daos prisa porque se acaba el tiempo!

Lost e internet

Hoy arranca la sexta y última temporada de Lost, recupero una entrevista que hicieron a Damon Lindelof, uno de los 3 creadores de la serie. El periodista le pregunta por la influencia que internet ha tenido en la serie. Él dice que es imposible cuantificar el efecto multiplicador que puede haber tenido la red sobre el éxito de la obra. Lo que sí que, para él, es obvio (y yo también lo creo) es que la posibilidad de, tal como se acaba el episodio, compartir tus impresiones ha cambiado las reglas del juego.

A parte de la parte que más me preocupa, que es la relación con internet, me llama la atención que la gente que es capaz de crear estos éxitos tan rotundos no acaben de saber muy bien qué hace diferente al producto con el que han explotado. Lo demuestran casos como el de Flash Forward que, buscando repetir modelo, ha provocado una desorientación muy seria en los guionistas.

Si queréis, podéis recuperar la entrevista entera en El Pais aquí.

anuncio-años-80

No soy ningún experto en regulación en los medios de comunicación, pero creo que la nueva ley audiovisual permitirá que los canales de televisión emitan hasta 29 minutos por hora. Así que, a la práctica, la mitad del tiempo, las teles podrán ser anuncios.

Las asociaciones en defensa de los consumidores han protestado. No les parece bien. Claman a que la saturación de publicidad perjudica a los espectadores y a los anunciantes. Y yo digo, ¿y qué?

¿Por qué hay que marcarles un tope de tiempo? Si una televisión quiere ser publicidad las 24 horas del día, ¿por qué no podría serlo? Si hay alguien dispuesto a anunciarse y otro dispuesto a verlo en esas condiciones, yo no tengo nada que decir.

El tema es que, como en casi todo, el mercado debería autorregularse. La gente no es tonta y, si en una cadena hacen menos publicidad que en otra y esta llega a estorbarles, pues sólo se pasarán a la competencia. Por otro lado, los clientes, que son los anunciantes y no los espectadores (no olvidemos este detalle), saben perfectamente que los espectadores aprovechamos para ir al lavabo o preparar la cena mientras ellos se dejan un dineral. Así que ellos tampoco entrarán en un espacio que esté demasiado saturado.

Alguien quizás podría pensar que hay pocas televisiones y pueden ponerse de acuerdo; todas metemos 40 minutos de publicidad y el que no quiera tendrá que asumirlo. Aunque ya no es así (en Barcelona tenemos casi 50 canales de televisión), aceptándolo como premisa, no tengo ninguna duda de lo que pasaría. Sería un incentivo a la fuga de espectadores. ¿A dónde? Allí donde no hay barreras en el campo… todavía; internet.

Yo, y no soy el único, sólo miro en televisión fútbol. Y, algunos domingos, fútbol americano. Nada más. Las películas y algunos programas los veo por internet. Y una vez se llega a la red, no hay duda que los medios ya no podrán ponerse de acuerdo porque, de hacerlo en contra del espectador, acabarán por encontrarse alguien que lo haga sin tanta publicidad.

En este país tenemos la mala costumbre que el papá estado tiene que velar siempre por nosotros. Eso acabará por traducirse, ya lo veréis, en que regularán la publicidad también en internet. ¿Por qué no iba a hacerlo si es a lo que está acostumbrada la gente?

En mi opinión, el estado sólo debería controlar dos cosas; el horario infantil (cosa que, por cierto, no hace) y que cuando se hace publicidad, se avise (cosa que tampoco hace siempre). Traspasado a internet, lo único que queda es el control sobre avisar de la publicidad, porque el horario infantil pasa a ser responsabilidad total de los padres (no tiene sentido hablar de horario en internet, es asíncrono).

Nos hace falta un cambio de chip. El espectador/usuario lo tiene ahora más fácil para tomar decisiones. Las empresas están obligadas (estamos obligadas) a gustarles o nos abandonarán. Que el estado no juege ni el papel del ciudadano ni el de las empresas. Con que haga de estado, es suficiente.

Viva el mal, viva el capital

¿Os acordáis de esta frase? Yo creo que todos los que nacimos a finales de los 70’s nos acordamos, con cierta nostalgia, aquel programa de televisión infantil que ahora es parte de nuestra iconografía: la bola de cristal.

El programa lo dirigió la periodista y cineasta Lolo Rico. Basté, en RAC1, le hizo una entrevista que merece la pena escuchar (es casi toda en castellano, por si queréis oirla). Y lo presentaba Alaska. Pero lo que no podemos olvidar los que lo vimos era su psicodélica voluntad de transmitir una serie de valores ahora (para bien y para mal) muy asentados en nuestra sociedad; desde las imágenes de animales con una voz en off que invitaban a leer, hasta los electroduendes. Pero, si hay un personaje inolvidable, es el que chillaba;

“Por un ergio y un terminal,
soy ultraliberal,
viva el mal,
viva el capital.”

Por supuesto, hablamos de la bruja Avería.

Lo que pensaba mientras recuperaba estas imágenes es lo imposible de imaginar un programa de este tipo hoy. Y, ¿nos gustaría? Yo creo que aquel programa tenía aspectos muy positivos y otros que no tanto.

El programa tenía un claro discurso político. Tenemos que situarnos en la época en la que el programa empezó a emitirse, a mediados de los 80’s. España vivía una crisis económica muy profunda y la sociedad empezaba a sentirse liberada de 40 años de opresión de una dictadura lamentable.

Ese fue el caldo de cultivo ideal para que se fraguara un programa profúndamente de izquierdas pensado para niños. Años después, Lolo sigue defiendo los postulados del programa e, incluso, considera que sólo hablaba para quien quisiera escuchar. Pero, el hecho cierto, es que las ideas que el programa sembró están hoy muy arraigadas en nuestra generación. En el ámbito personal, por lo menos, me cuesta encontrar a gente que no vea el capital (entendido como los ricos, los empresarios…) como algo cosustancial al “mal”, a la corrupción, a una cierta explotación o abuso de los trabajadores.

Yo no estoy demasiado de acuerdo con el posicionamiento político tan radical del programa. Pero hubo otros aspectos de los que históricamente ha hecho bandera la izquierda, que también transmitía el programa y que eran profundamente positivos; el espíritu de aprender, de construir un yo propio, de experimentar, de romper barreras establecidas.

Si comparamos la bola de cristal con la televisión actual surge una pregunta inevitable; ¿es esta televisión menos ideológica? No lo sé. Quizás sí. Quizás está menos interesada en presentar unos ideales que le parecen positivos. Pero yo creo que es incluso más ideologizante. Tras un velo de un cierto nihilismo de contenidos, se encierra una forma de ver la vida basada en términos profundamente estéticos. Y todo ello haciendo gala de una supuesta neutralidad, de un supuesto respeto por la ética de cada uno, sin reconocer que la estética no es más que una forma de transmitir ética.

Sé que no es imposible pero cuesta encontrar a un facha con una camiseta de Iron Maiden, alguien rapado con una esvástica con ideas moderadas, o a un hippie con escasa conciencia ecológica. Cuando la televisión nos cuenta la historia de un joven que reconoce cultivar más su cuerpo que su mente, o una famosa con subidas de azucar dice que por su hija mata, también se está poniendo su propia camiseta de Iron Maiden sin reconocer lo que se esconde tras la tela.

Es difícil decir qué prefiero. Y aunque la educación neutra no existe, no comparto el maniqueo mensaje “viva el mal, viva el capital”. Pero, ¿dónde queda el espíritu crítico en High School Musical? ¿Hemos mejorado o salimos de Guatelama para caer en Guatepeor?

020109_3_lrg

Brutal contra de La Vanguardia de hoy (30 de Septiembre de 2009). Es una entrevista de Lluis Amiguet a Fareed Zakaria, nada menos que editor de Newsweek y analista para la CNN y el The Washington Post.

Según Fareed el número de lectores de las publicaciones bajará drásticamente pero esos lectores estarán dispuestos a pagar mucho más por los contenidos que estos ofrecen. De tal manera que se acabará con lo que él califica como la “subvención de la publicidad”.

Él comenta, y a mi es lo que me parece más interesante del razonamiento es que lo que ahora vende es el sensacionalismo. Pero, ¿es eso por lo que la gente estará dispuesta a pagar? Cuando la publicidad deje de ser la auténtica fuente de ingresos de los medios de comunicación, según Fareed Zakaria, la gente pedirá realismo y argumentos con los que analizar la realidad. Literalmente dice; “deje el sensacionalismo para los medios baratos”.

Es el eterno debate de si la gente está o no dispuesta a pagar por los contenidos y al decir esto me refiero no a lo que ahora nos “cobran” (en prensa algo más de un euro y en televisión en mucho tiempo personal perdido), sino a lo que, en realidad, cuestan.

Yo compro prensa. No todos los días, pero sí muchos. Y el papel me da unas sensaciones que los medios digitales aún no me hacen sentir. Quizás es puro romanticismo pero es así. Pero aún así, cuando los diarios subieron 10 céntimos, me dolió. ¡Y hablamos de 10 céntimos! ¿Estaré dispuesto a pagar lo de que de verdad cuestan los contenidos que leo? ¿Cuánto debería cobrarse por un diario sin publicidad? No tengo ningún dato, pero creo que la mayor parte de los ingresos viene de la publicidad y no de la venta. Y todo ello en un entorno donde los contenidos se pueden obtener de forma gratuíta aunque la mayoría de grandes medios parecen estar planteándose la posibilidad de cerrar de nuevo sus contenidos.

Os recomiendo que le dediquéis los 5 minutos que cuesta leerlo porque merece la pena por este y otros temas.

FLASH FORWARD y el fenómeno LOST

flash-forward

El jueves de la semana pasada, arrancó Flash Forward, la serie protagonizada por Joseph Fiennes (el protagonista de Shakespeare in love) y Sonia Walger (Penélope en Lost).

Muchos la esperábamos con los brazos abiertos tratando de revivir la experiencia Lost, aunque fuera de forma descafeinada. Al final, hemos de asumir que es tremendamente complejo volver a vivir algo tan emotivo como Perdidos. El hecho es que en USA ha sido todo un éxito (12 millones de espectadores).

Para los que no sepáis de qué va, Flash Forward parte de que toda la humanidad pierde el conocimiento durante 2 minutos y 17 segundos. Durante ese tiempo, cada uno ve imágenes de un futuro próximo. Fiennes, que es agente del FBI, trata de investigar uniendo las piezas del puzzle.

Ya he comentado alguna vez que, desde mi punto de vista, Lost ha cambiado para siempre la narrativa de los seriales. Para empezar, la relación con la ficción ya no necesariamente discurre de 40 minutos en 40 minutos, sino que puede producirse en atracones de fin de semana. Pero lo más relevante es que ha hecho mucho más compleja la relación con el tiempo narrativo.

Es evidente que Flash Forward se monta a hombros de la innovaciones de Lost y he de decir que, al menos en su arranque, de forma muy certera. Los guionistas han sido capaces de exprimir al máximo el juego que les ofrecía la premisa. Y lanza al espectador preguntas muy atractivas.

Si no has visto el primer episodio, te recomiendo no seguir, porque voy a hablar de lo que sucede. Pero, para que hagas boca, te dejo con el trailer.

El arranque puede considerarse una referencia clara a Lost, en una secuencia, eso sí mucho más breve, idéntica a la del avión recién estrellado. Mark Benford (Fiennes) viene a ser Jack.

En primer lugar, la relación que establecen los personajes con las imágenes del futuro es la más variada posible; los hay que le resulta traumático (como los protagonistas o el compañero de Fiennes, que se cree muerto), los que lo viven con alegría (como el suicida, que aún no sabemos qué ha visto) e, incluso, los que lo viven con una combinación de ansiedad y alegría (como el padre de la soldado que vuelve a verla viva).

Además, lanza un montón de preguntas al más puro estilo mistery boxes; ¿Cómo puede quedarse embarazada en sólo 6 meses la compañera de trabajo de Fiennes? ¿Qué ha visto la hija para decir que se han acabado los días felices? ¿Morirá el compañero de Fiennes? Y, ¿quién es el tipo que sigue despierto?

El final del episodio es fantástico; por un lado, después de que nos generen la duda de si el futuro puede o no ser variado, llega la hija (la misma que dice que se han acabado los días felices) y le regala la dichosa pulsera. En el fondo está diciendo; no, el futuro no puede cambiarse y los desastres son inevitables.

Una vez resuelta esa clave, sólo queda una. ¿Puede todo lo que ha sucedido ser sólo un imponderable? ¿Algo sin causa aparente? La última secuencia responde a esa pregunta; al menos un tipo ha quedado despierto. Y eso le convierte en la causa y nos identifica el “mal”. Como espectadores, ya tenemos “excusa” para ver la serie.

Hay dos cosas desde el punto de vista de guión que me interesan mucho; Normalmente cuando hacemos un Flash Forward en una película, solemos ser los espectadores los que sabemos qué es lo que ha de suceder, pero no los personajes. Surge una pregunta evidente. ¿Hasta qué punto no condiciona esas imágenes a que eso suceda? Es como una retroalimentación. Un ejemplo de esto; ¿qué evita que lo que, en un futuro, Mark Benford, el personaje de Joseph Fiennes, encuentra colgado en su oficina no lo ha colgado precisamente porque lo ha visto? Dicho con otras palabras; puede que algunas de las pistas sean falsas y fruto de la propia realimentación.

Y segundo, el gran valor de perdidos es que a veces no sabes si vas al pasado o al futuro. ¿Serán capaces los guionistas de esta serie de jugar con ese elemento? Dicho con otras palabras, ¿podrán girar las tornas y hacer que la clave esté en el pasado y no en el futuro?

Voy a hacer mi contribución a crear una mitología sobre la serie. He encontrado un pequeño error que, quizás, es una pista. Si todos pierden la conciencia durante el mismo tiempo; ¿por qué cuando Fiennes despierta no está su compañero sentado a su lado? Quizás es sólo una decisión estética que rompe (aunque sólo sutilmente) con la coherencia de la trama. O quizás… simplemente no se ha dormido…

Estaremos atentos ;)

Las televisiones en un portal único

Gracias a un twitt de Sergio Gazeau, CEO de Lingus, he leído esta noticia en Expansión. Según parece, las cadenas de televisión (el artículo no lo especifica, pero entiendo que son, al menos, TVE, Antena 3, Tele 5, la Sexta y Cuatro) estudian la posibilidad de volcar todos sus contenidos en un solo portal.

Por lo que cuenta la noticia, Albertis Telecom, ha creado un portal inspirado en el modelo hulu. Esta web americana aglutina los contenidos de las mayores cadenas de su país, excepto la CBS y goza de gran éxito.

Como en casi todo, hemos tenido que esperar a que allí funcionara algo para aplicarlo en nuestro país. De todas formas, ya me está bien que las cosas empiecen a cambiar en nuestro país.

Creo que el twitt de Sergio era muy acertado “El círculo empieza a cerrarse” porque esto provocará que mucha gente descubra el potencial de poder ver lo que quieras cuando quieras en el sitio que quieras. Y, por ende, el resto de portales orientados a contenidos audiovisuales nos veremos beneficiados. Estoy seguro.

Destacaría el elemento de que las cadenas parecen haberse dado cuenta de que son capaces de generar más audiencia todas juntas que cada una por separado. Curiosa demostración de que no siempre 1+1 es igual a 2. El hecho cierto es que la cocompetencia es un camino que abre muchas posibilidades, por lo menos, en nuestro sector.

Creo que es una buena noticia para todos que sabremos aprovechar tanto los productores de toda la vida como los de nueva generación.

TVE y el fin de la publicidad

Como sabéis, una nueva ley limitará la publicidad de TVE, aunque parece que la televisión estatal tiene vendida buena parte de la publicidad hasta diciembre. De todas formas, se ha hablado mucho de a dónde irá a parar toda esa inversión publicitaria y cómo afectará a nivel de audiencias a las cadenas televisivas.

Leyendo el blog de lolacomomola, tuve la oportunidad de encontrar un estudio de groupm muy interesante sobre este tema. Han analizado varios aspectos;

Por un lado, han tenido en cuenta que el perfil de espectador de La 1 son amas de casa y seniors (individuos con más de 45 años, entre clase alta y media baja y que viven en grandes urbes), y los de La 2 hombres de más de 45 y niños entre 4 y 8 años.

Las conclusiones a las que han llegado es que La 1 ganará algo de audiencia por la pérdida de publicidad, a pesar de que la ley le obliga a no asumir grandes gastos en competiciones deportivas y películas de estreno. La 2 verá su audiencia reducida porque estará obligada a retrasmitir algunos debates parlamentarios y a eliminar deportes.

Todo ello haría que la inversión publicitaria de 520 millones de euros acabe distribuyéndose sólo en parte al resto de cadenas, entre 180 y 280 millones. Buena parte acabaría en otros medios, entre 120 y 140 millones tratando de llegar al target de los dos canales estatales y que no están suficientemente representados en el resto de cadenas. Los entre 100 y 220 millones que faltan, dejarían de invertirse en medios.

Los canales que podrían salir más beneficiados, curiosamente, también son públicos la mayoría de ellos; los autonómicos (supongo que en autonómicos tienen en cuenta canales regionales y que son privados) y, en segundo lugar Tele 5 y las temáticas de pago. Respecto a los medios no televisivos, a los que mejor les irá será a la radio y exteriores (vallas publitarias y similares) y, en segundo término, prensa y revistas.

Por cierto, que una de las menos beneficiadas sería internet. El estudio cree que entre 30 y 35 millones de la inversión de acabarán en internet, para cubrir el espacio infantil que La 2 dejará, así que los portales que trabajen con niños de entre 4 y 8 años han de estar alerta.
Si os interesa el tema, os recomiendo que le echéis un vistazo.

Cuando matar te hace líder

Brazil TV Killings

Hoy he leído en La Vanguardia que un popular presentador de televisión de Brasil, Wallace Souza, está acusado de asesinato. Por lo visto, el pájaro tenía un programa sobre crímenes e iban en directo a cubrirlos. La policía empezó a sospechar cuando, por 5 vez, el presentador y su chaleco antibalas llegaban antes que ellos mismos. Y es que se jactaba de ser siempre el primero en llegar a las noticias.

Por si eso era poco, resulta que dicho presentador fue expulsado de la policía en su día (La Vanguardia no especifica los motivos) y ahora es, nada menos, que diputado por el estado de Amazonas. Por cierto, el legislador más votado de las últimas elecciones.  Y, según el box populi, aspiraba a presentarse como gobernador del estado.

Si se le declara culpable, el presunto plan era genial. Wallace se convierte en un popular presentador de una televisión dirigida con su hermano, Canal Livre. Los contenidos demuestran la lamentable seguridad ciudadana del estado de Amazonas y, además, te conviertes en valedor de el valor de la seguridad. Te presentas a las elecciones y… probablemente ganas.

Todo el mundo acepta que los noticiarios son utilizados por las maquinarias de los partidos políticos para convencer de sus verdades a todo el mundo. Pero a veces he defendido que no es el único programa en el que eso se produce, la mayor parte de ellas con esaso éxito.

Lo que llama la atención en este caso es que el tipo puede que estuviera cometiendo los crímenes para crecer en audiencia y popularidad. Pero que nadie se engañe. Para conseguir objetivos políticos no personalizados en él, no hacía falta tanto.

Matar de forma sistemática para demostrar que algo no va bien es más viejo que el ir a pie. Uno de los más sonados, cuando en Italia la logia masona Propaganda 2, más conocida como P-2, de extrema derecha, se hinchó de cometer asesinatos para luego reivincarlos en nombre de entidades comunistas.

Pero lo nuevo (o no) de este caso es el aprovechar los reality shows para eso. Entonces, ¿sirven a ciertas causas estos programas? Para mí, sí por dos motivos;

- Algunos partidos hacen girar su discurso sobre la inseguridad ciudadana y sobre la no conveniencia de que ciertas comunidades extrangeras convivan con nosotros por una especie de maldad congénita que tienen por ser de donde son. Y hace innecesario que el político salga cada día a recordarnos que la cosa está mal porque para eso ya está la tele. Además, hay toda una industria, la de la seguridad, que se beneficia de forma evidente.

- Tienen un punto de incontestable; lo que pasa, pasa. Y la televisión es la gran valedora de la verdad. Si sale en la tele, debe ser cierto. Mi abuela siempre dice que “si no, no saldría”. Lo que sus espectadores no tienen en cuenta es que, con el volumen de gente que hay en nuestro país, es fácil encontrar casos así cada día, por inhabituales que sean.

Con algunas imprecisiones, Michael Moore en su famoso documental Bowling for Columbine exponía cómo estos programas que hablan de la creciente inseguridad ciudadana eran utilizados por el sistema político para poder ejercer un mayor control sobre el ciudadano e, incluso, atacar otros países. La tesis era; si el ciudadano tiene miedo, yo podré extender mis redes y controlar mejor lo que hace.

Wallace Souza nos ha dado una buena lección que es mejor no olvidar. La televisión no es la valedora de ninguna verdad más allá de que, lo que expone, sale en la caja tonta.

¿Quién es J.J. Abrams?

jjabrams

Todo el mundo está hablando del fenómeno Lost y de su creador, J.J. Abrams. Pero, ¿de dónde ha salido? ¿Es lo primero que hace?

En realidad, y como es obvio, no. Ahora mismo está trabajando en 2 proyectos de televisión más. Fringe, que ya está estrenada y que es algo así como un Expediente X pero sustituyendo los extraterrestres por ciencia. Y en Noviembre se estrena la que parece que ha de acabar sustituyendo a Lost, Fast Forward, que nos situa en un planeta Tierra donde toda la humanidad pierde el conocimiento durante 2 minutos y 17 segundos. [NOTA: Al escribir este post, pensaba que J.J. Abrams estaba detrás de la producción de esta serie, pero es un error]

En cine también son conocidas sus películas Monstruoso y la recién estrenada Star Trek. Pero si buscamos en el pasado, hay otros títulos muy conocidos que tienen una fuerte vinculación con J.J. Abrams. Y algunos puede que os sorprendan porque no responden a la imagen que tenemos de él.

Su arranque fue envidiable escribiendo el guión de 3 películas de mucho éxito. ¿Recordáis aquella comedia lamentable de James Belushi llamada Millonario al instante? Eran principios de los 90. En sólo dos años más, escribió también unos de los dramas más conocidos de principios de los 90, A propósito de Henry, protagonizada por Harrison Ford y Annette Bening. Y después la infumable Eternamente joven, protagonizada por el siempre odioso Mel Gibson, la gran Jamie Lee Curtis y un jovencito Elijah Wood.

Cinco años después escribió otra comedia prescindible Dos chiflados en remojo y una de las más entretenidas películas de aventuras, Armageddon. No está mal, ¿no?

A inicios de la década fundó Bad Robot para dar salida a sus proyectos. En realidad le viene de familia, ya que su padre es productor de cine. Entre muchas otras, produjo el telefilm Nunemberg, sobre los famosos juicios a los nazis y protagonizada por Alec Baldwin. Por cierto, que este ha hecho un par de cameos en producciones de J.J. Abrams. En Felicity hizo de juez, y recientemente apareció en  Star Trek.

En televisión ha producido (y además ha escrito algún guión y dirigido algún episodio) de 3 series de éxito; Felicity, Alias y, claro, Lost.

En los últimos años, parece que tiene ganas de dirigir películas en cine. A mi me parece que ha dignificado mucho Star Trek, aunque  hay que reconocer que también ha dirigido Mision Imposible III y ahora pretende perpetrar la 4ª parte.

De cara a un futuro próximo, ha terminado el capítulo piloto de una posible serie llamada Anatomy of hope, sobre enfermos de cancer en un hospital. Parece que estos días (según imdb), en estos momentos está rodando una película llamada Morning Glory con Harrison Ford y Rachel McAdams y que está prevista para 2010. Y están anunciadas para 2011 una nueva entrega de Star Trek.

J.J. Abrams se ha convertido en un valor en si mismo dentro de la industria. Convertido en productor de sus propias historias, es una de las figuras más relevantes de la actualidad. Estoy seguro, y juego sobre seguro, que su relevancia en el sector seguirá siendo muy fuerte.