Alberto Lacasa

Reflexiones sobre televisión y cine

Date archives octubre 2009

comedia / musical / peliculas

Qué noche la de aquel día

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Valoración: 3/10

Argumento. Los Beatles se preparan para un programa en directo mientras el abuelo de Paul incordia.

Breve crítica. Una absoluta pérdida de tiempo necesaria por lo histórico del film.

Género. musical.

Director. Richard Lester.

Guión. Alun Owen.

Actores/Actrices. John Lennon, Paul McCartney, George Harrison, Ringo Starr.

Título original. It’s been a hard day’s night.

Año de estreno. 1964.

País. USA.

Empresa y vídeo online

La sonrisa de Obama

La semana pasada descubrí este vídeo gracias a un twitt de Gina y me pareció genial.
Me parece brutal que haya alguien que se haya dado cuenta de que Obama siempre sonríe igual.

Barack Obama’s amazingly consistent smile from Eric Spiegelman on Vimeo.

Por cierto, si miráis el resto de vídeos veréis que, de hecho, el autor tiene la capacidad de mirar las cosas desde un punto de vista curioso. Eso sí, el más interesante, para mi, es el que habéis visto.

Empresa y vídeo online

Una de guionistas

Roger Casas, productor y guionista de la comuna tv, compartió el otro día este cortometraje mediante un twitt. Estaba en el blog de yorokobu. La idea me encantó cómo está desarrollada. A ver qué os parece a vosotros.

Muchas veces, un cortometraje no es más que eso, un gag bien contado. Lo que me parece más interesante es como, cuando estás viendo la parte de la historia, piensas; “¿qué es todo este galimatías?”. Y, claro, llega el final sorpresa con esa mujer que no da crédito a lo que oye y el marido, casi maravillado por la historia.

Fantástico.

ciencia ficcion / peliculas

Moon

Valoración: 6,5/10

Argumento. Cuando Sam, que trabaja en una estación lunar, está a punto de volver a la Tierra con su mujer y su hija, empieza a sufrir unas terribles alucinaciones.

Breve crítica. Interesante película la ganadora del festival de Sitges. Abre interesantes debates que entran en conflicto con algunos de nuestros principios y utiliza referentes clásicos con gran habilidad. Sin duda, se notan las influencias del padre del director, David Bowie. Ver crítica de Moon.

Género. ciencia ficción.

Director. Duncan Jones.

Guión. Duncan Jones, Nathan Parker.

Actores/Actrices. Sam Rockwell, Kaya Scodelario, Matt Berry, Malcolm Stewart, Benedict Wong, Dominique McElligott, Robin Chalk, Kevin Spacey.

Título original. Moon.

Año de estreno. 2009.

País. UK.

guion y cine

MOON

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La ganadora de este 2009 en Sitges se llama Moon. La trama gira en torno a un mundo que ha tomado conciencia de los serios problemas medioambientales que lo acucian, y una empresa energética monta una base lunar para conseguir allí combustible para sus centrales nucleares terráqueas. Para garantizar el mantenimiento envían, cada 3 años, a un técnico que vigila el buen estado de las cosechadoras de Helio 3, el combustible. A falta de que en 3 semanas Sam, el relevo actual, sea sustituído, empieza a tener alucinaciones que condicionarán su futuro.

El director Duncan Jones, hijo del cantante David Bowie, ha hecho un buen trabajo en su primer largometraje. Con pocos recursos, y prácticamente con un solo actor, ha conseguido hacer una historia interesante, que te atrapa desde el minuto uno.

Creo que el film tiene algunas deficiencias, en mi opinión menores, y más que aceptables en una ópera prima. Además, creo que hay una lista de elementos que la hacen más que interesante;

Por un lado, es capaz de mezclar los conflictos que ahora nos importan y que, por poco analizados (medio ambiente, exploración lunar, y otros que aquí prefiero ni señalar para no destapar sorpresas) tienen un riesgo potencial enorme. Pero no lo hace con la grandilocuencia y superficialidad de películas como El día de mañana o Armaggeddon, sino planteando una situación cotidiana, realista. Y es, precisamente este elemento, el más terrorífico de todos.

Moon utiliza, con una cierta inteligencia, elementos de grandes clásicos no sólo como inspiración sino como elementos integrados en la narración. El más evidente es el robot que charla continuamente con Sam. No hay duda de que se aprovecha de la figura de HAL 9000, el robot de 2001: una odisea en el espacio. Así, no hace falta que Duncan pierda tiempo mostrando a la máquina como potencialmente peligrosa y rival, sino que lo pone el propio espectador.

Por otro lado, me interesa mucho la sencillez visual del film. Ninguno de nosotros hemos estado en una base lunar y son poquísimos los que la han pisado o estado en un satélite artificial, por lo que difícilmente podemos saber de primera mano cómo sería una instalación de estas características. Lo que sí que tenemos es una idea mítica. En algunos casos, los directores desde el punto de vista de la realización y los directores de arte, buscan un referente barroco, sobrecargado. Muy válido para películas de acción o de un futurismo apocalíptico, pero poco apropiadas si buscas realismo.

Y algo aún más sugerente pero, a la vez, sutil. El trato que hace de la narración es el propio que supone al espectador como alguien inteligente. No explica cosas que son obvias pero que el cine de masas tiende a recalcar de forma innecesaria.

Si no la has visto, te recomiendo dos cosas; ve a verla al cine (no es lo mismo ver una película en casa) y no sigas leyendo ni esta ni ninguna sinopsis porque te garantizo que te explicarán más de lo necesario.

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El film empieza retratando la realidad diaria de nuestro personaje. Lo que me interesa es cómo combina elementos muy relevantes para la historia con elementos de una cierta banalidad pero que ayudan a dar profundidad al personaje. En una película (¿seguro que ya la has visto?) en la que el protagonista lo es por, 3 o 4 veces, es un elemento clave. ¿Por qué?

Hay una pregunta que se hacen los científicos y que el film responde en orden a los cánones establecidos por la ciencia con gran diligencia; la identidad genética no implica actuar delante de las mismas circunstancias de la misma forma.

De todas maneras, en esos primeros minutos, la película muestra los grandes conflictos del personaje; la mujer que parece querer dejarle y sus ganas de volver a la Tierra.

Y entonces llegan las alucionaciones. Creo que es, junto con el asunto de su mujer, el punto más débil del film. Y me explico. Sam es un clon, con ganas de volver a la Tierra para ver a su mujer y su hija. Intuímos que, cuando se acercan los días del regreso, los clones enferman. Y les enseñan unos vídeos conforme la mujer ya no quiere estar con él. Pero la pregunta es, ¿por qué? O, de forma más adecuada, ¿para qué?

Se supone que todo esto se enmarca en el proyecto de una empresa con unos motivos (ocultos) para, en vez de enviar humanos, mantener las instalaciones con clones “desechables”. Podríamos llegar a la conclusión de que esos clones no son capaces de sobrevivir más tiempo. Dicho esto, ¿qué necesidad hay de querer hacerles creer que su mujer quiere abandonarlos? La justificación podría estar darle prisas por volver, haciendo inevitable que sean destruídos. Lo que sucede es que él está profundamente enamorado y, además, se muere por ver a su hija. No entiendo la necesidad de hacer creer lo que no es al clon.moon

También en los primeros minutos de Moon nos presentan a Gerty, el robot que recuerda al famoso HAL 9000 de 2001: Una odisea en el espacio. Nada más ver ese objetivo que tanto recuerda al “ojo rojo” del mítico robot acompañado del inquietante emoticono, nos asaltan las dudas respecto a su honorabilidad. Si a eso añadimos la secuencia en la que parece estar con los “malos”, ni siquiera cuando se acerca el final de la trama, es fácil confiar en él.

El último elemento que quiero destacar es la relación que se establece entre el robot y los clones. En teoría el robot está programado y el clon tiene un cierto margen de libre albedrío. Pero, qué diferencia real hay entre uno y otro. La película abre una reflexión y yo creo que concluye que las diferencias son mínimas. Es cierto que es el humano el que acaba por marcharse de la luna pero cuidado. Gerty está programado para ayudar en todo lo posible a los sucesivos Sam. Pero, a la vez, recibe órdenes directas de la dirección. En caso de conflicto decide ayudar a Sam, lo cual también abre una puerta a un cierto margen de libre albedrío. Por tanto, las diferencias entre unos y otros no es tan grande como pudiera parecer.

Hay muchos más detalles pero, desde mi punto de vista, estos son los más destacados. Junto con Star Trek, es el título de ciencia ficción que más me ha gustado de este año, muy por encima de Distrito 9.

guion y cine

Movie record

Cuando iba de pequeño al cine, era una experiencia mucho más ritualizada que ahora; cola para comprar las entradas, palomitas, buscar el mejor sitio que quedaba libre, aguantar sin comer palomitas hasta que se apagaban las luces, trailers y, cuando salía el logo de la major, la excitación de que empezaba la película.
Y una de las cosas que más me gustaban era el jingle de movie record. Me emocionaba.

Buscando por youtube me he encontrado esta recopilación de jingles a lo largo de la historia, que me ha traído grandes recuerdos. ¿Dónde están las palomitas?

guion y cine

SI LA COSA FUNCIONA

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La nueva película de Woody Allen, Si la cosa funciona, narra la historia de un brillante físico, culto, progresista, neoyorquino y sociópata que ve en el resto del mundo un montón de paletos. Por azar, y después de tratar de suicidarse tras una crisis de pánico frente a la muerte, acoje a una joven que es la antítesis de él; alegre, sureña, no muy inteligente e impresionable.

Allen vuelve a girar en torno a los temas que le llaman la atención; religión, arte, el sentido de la vida, hipocondria, relaciones personales con los elementos en contra, desengaño… Pero en este caso también incluye elementos que sólo han aparecido puntualmente en su filmografía; la relación entre la América cosmopolita y la profunda.

Si la cosa funciona es un film ligero, sin más intención que hacer pasar un buen rato a quien pague la entrada. En este caso, las secuencias cómicas se suceden una tras otra sin dejarte parar de reir haciendo uso, eso sí, de los habituales recursos que te obligan a “estar puesto” en algunos temas para entenderlas.

Los personajes son los típicos arquetipos cómicos que hacen gracia por lo previsibles que son. Partiendo de este aspecto, es ineludible en un film de Woody Allen que los actores tengan un alto nivel interpretativo. Me sería difícil quedarme con uno de ellos en concreto porque están bastante bien todos.

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Larry David, que interpreta a Boris Yellnikoff, el protagonista, está muy creíble en una especie de alter ego del director algo más corrosivo.  Evan Rachel Wood interpreta a la chica, Melodie. Empezó de niña, llegando a participar en alguna película de éxito como Prácticamente magia y dándose a conocer en Thirteen. Pero este último año ha estrenado dos películas que sobresalen; El luchador y la que estamos comentando.

El resto de actores también están muy bien, y me gustaría destacar el papel de la impresionante Patricia Clarkson, madre de Melodie, que ya hemos podido ver en otras películas como Vicky Cristina Barcelona, del mismo Allen, o Elegy de Coixet. La divertida evolución de su personaje la interpreta con muy buena nota.

Son constantes los elementos metacinematográficos; largas charlas directamente ya no a cámara sino al espectador, que rompen definitivamente la 4ª pared y claras referencias a films como algunos de los musicales de los inicios del sonoro. Fred Astaire y Ginger Rogers hacen una aparición fuera de campo, y me pareció reconocer que el tema inicial del film es de El cantor de jazz, con la voz de Al Johnson, aunque no lo tengo confirmado. También hay guiños a cine de los años 40, en concreto, hay una muy evidente que toma en su origen a la película de Capra, ¡Qué bello es vivir!

En definitiva, Woody Allen vuelve a entretenernos con otra de sus pequeñas obras cómicas que, a pesar de no estar entre lo mejor de su catálogo personal, sobrepasa la mediocridad media de las carteleras.

comedia / peliculas / romántica

Si la cosa funciona

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Valoración: 6/10

Argumento. Un superdotado maduro, ególatra y prepotente acoje en su casa a una joven guapa y simpática, pero sin estudios e impresionable.

Breve crítica. Sin ser el mejor Allen, es de los divertimentos suyos con los que me lo he pasado mejor. Tiene muchos guiños al cine en general (musicales de los 20 y los 30, ¡Qué bello es vivir!, miradas a cámara…). Los temas son los de siempre; relación madura con chica joven, hipocondria, la religión… y añade los contrastes de las diferentes américas. Si quieres, puedes ver la crítica completa de Si la cosa funciona.

Género. comedia romántica.

Director. Woody Allen.

Guión. Woody Allen.

Actores/Actrices. Larry David, Evan Rachel Wood, Henry Cavill, Patricia Clarkson, Michael McKean, Kristen Johnston, Ed Begley Jr., Cassidy Gard, Yolonda Ross, Lyle Kanouse, Steve Antonucci, James Thomas Bligh, Chris Nunez.

Título original. Whatever Works.

Año de estreno. 2009.

País. USA, Francia.

guion y cine

Historia de los musicales (4): La crisis

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Después de que durante 40 años, y desde su origen, el cine musical fue, junto con el western y el cine negro, una de las fórmulas de expresión más atractivas para el gran público. Los primeros años, liderados por la pareja Fred Astaire y Ginger Rogers, y la maduración (representada sobre todo por Gene Kelly) acabaron por desgastar a un público que buscaba cosas nuevas.

A pesar de ello, Hollywood produjo algunas de las mayores obras maestras de la historia de los musicales. El género siguió evolucionando tomando algunos de los rasgos más distintivos de la década de los 50 y abandonando los usos más antiguos.

Los bailes continúan perdiendo fuerza abandonando casi por completo el claqué. Cada vez los bailes serán menos baile y más una coreografía narrativa, es decir, menos abstracta y más diseñada para contar cosas. En contraposición a lo que había sucedido hasta ahora, los nuevos actores y actrices serán más  grandes voces que interpretes, como en el caso de Barbra Streisand.

Ya a mediados de los 50, las películas empezaron a ganar en duración. Entre los grandes films podríamos decir que la tradición la empieza Ellos y ellas (1955) de Joseph L. Mankiewicz, con más de 140 minutos. Sólo un año después, se estrena El rey y yo (1956) de Walter Lang en 2 actos y 133 minutos.

La estructura tiende a separarse en dos actos ya sea con intermedio o sin él. Hasta el final del primer acto se cuenta una historia, casi cerrada. A partir de ahí, el conflicto evoluciona en una nueva dirección.

Uno de los grandes títulos (puede que el más grande) de la década fue West Side Story (1961) de Jerome Robbins y Robert Wise. Es una clara excepción a lo que decía de los bailes (en esta predominan) y de las voces. De hecho, a la protagonista Natalie Wood hubo que doblarle la voz.

La verdadera alma de la película fue Jerome Robbins, un coreógrafo tan duro como perfeccionista hasta el punto que lo despidieron porque atrasó mucho el rodaje.
Muchos de sus números son archiconocidos, como Tonight o Maria. Quizás no tan conocido es el número con el que arranca la película y que describe la relación entre los personajes y entre las bandas a la perfección.


Pero si tengo debilidad por un número es America. Su fuerza, la ironía (que después se cerrará en una de las más duras secuencias del final), el drama de la emigración, y el conflicto de la integración y la xenofobia. Sin duda, una gran síntesis.

El 64 fue un año increíble en el que llegaron 2 de los mejores musicales de la historia; Mary Poppins, de Robert Stevenson, y My fair lady, de George Cukor.

My fair lady es uno de los títulos más divertidos que he tenido ocasión de ver. Cuenta la historia de un lingüista (Rex Harrison) que acoje a una chica de la calle (Audrey Hepburn) para convertirla en una princesa. No hay duda de que el casting es inmejorable, Hepburn resulta adorable, como siempre. Y Harrison está genial como misógeno.
Uno de los números más conocidos es cuando el personaje de Audrey consigue pronunciar bien una frase cacofónica de las que Harrison utiliza para que aprenda a vocalizar; The rain in spain.

Mary Poppins, además de contar una historia infantil maravillosa, nos descubrió a Julie Andrews. Sólo un año después, Julie estrenó una de mis preferidas; Sonrisas y lágrimas (1965), de mismo director de West Side Story, Robert Wise.

Sonrisas y lágrimas no necesita demasiadas presentaciones. Sin duda, su número más conocido es do-re-mi, donde enseña a los niños a cantar.

Probablemente, el último gran título de la década, y que acabó teniendo una secuela, dio a conocer otra de esas grandes voces en una película que yo creo que ha condicionado el resto de su carrera; Barbra Streisand en Funny Girl (1968) de William Wyler.

Barbra interpreta a una cantante a la que el físico no le acompaña. Yo, que no soy un gran amante de la actriz, creo que tiene secuencias maravillosas. Yo tengo especial debilidad por la parte en la que ella se presenta como cantante, bailarina y actriz a un casting con escaso éxito. Por azares, consigue salir delante del público y ocurre esto;

El gran director Carol Reed dirigió, ese mismo año, otro de los musicales que han trascendido a su época; Oliver Twist (1968). Y tampoco podemos olvidarnos de El violinista sobre el tejado (1971) de Norman Jewison. Trata acerca de la relación entre la diáspora judía, y la época de la revolución comunista en Rusia. Entre todos sus temas, hay uno que ha superado a la película en el sentido que mucha gente conoce la canción sin haber oído hablar del film; Si yo fuera rico.

En la década de los 60’s se cerrará una época. El hecho que el público abandonara el gusto por el género tuvo dos importantes consecuencias; las majors dejarían de producirlos hasta convertirse en algo residual, y una corriente muy minoritaria en producciones (que no en taquilla) tomó el discurso artístico de aquí en adelante; el pop.

personal

I+D+i=0

CienciaSinTijeras

Como sabéis, este país es un país del que no es fácil sentirse orgulloso todas las mañanas. No sé cómo se sentirán en otros lugares, pero levantarse cada mañana con noticias del tipo caso Gurtel, Palau de la Música, paro, problemas presupuestarios, pelotazos no ayuda demasiado a tener motivos para un discurso constructivo.

Ahora resulta que todo aquel milagro económico de Aznar, que se dedicaba a dar lecciones de economía a los países que pagaban el diferencial entre nuestro PIB y el suyo, ha acabado en aguas de borrajas. Por lo visto, los primeros 4 años de Zapatero, que también uso para demostrar al resto de Europa su astucia, sólo estaban montados a hombros de la obra de su predecesor. Una enorme mentira con pies de barro.

Todo esto acaba en un paro disparado y en que las cuentas no salen. Y Zapatero, en una muestra más de su incompetencia, está dispuesto a meter la tijera allí donde menos duele a la gente; el I+D. Claro que, a medio plazo, la matará de hambre.

A Zapatero aún no le han explicado que este país tiene un serio problema no en la demanda (que ha bajado porque hay paro, pero no porque la gente no esté dispuesta a gastar), sino en la oferta. Que lo que tenemos es un problema de productividad, que cobramos mucho para el valor que le aportamos a las cosas. Y que eso genera deslocalizaciones, incomprensibles para el que cada mañana se desloma en su trabajo, y empresas deficitarias, que cierran por insolvencia. No es responsabilidad de la gente y que la única forma de arreglarlo es mediante la inversión en el I+D.

Los que me conocéis sabéis que yo no confío ni un ápice en la inversión gubernamental. Estoy seguro que el dinero con el que teóricamente apoyaban este área acababa en el menos productivo posible. Pero tiene un elemento educador con la sociedad. Le estamos diciendo a al gente cuan importante es o no esto de formarse, de evolucionar, de mejorar. Lo que pasa es que reclamar eso a un gobierno que no sabe que subir los impuestos, gravar la actividad económica en época de recesión, no es ni de derechas ni de izquierdas sino estúpido, es una pérdida de tiempo.

Lo más probable es que la culpa esté repartida. Al fin y al cabo, si recortan ahí es porque saben que a nosotros nos da igual o que preferimos eso a que recorten de otras áreas que, quizás, significaran una pérdida a corto plazo.

En definitiva, que yo también me uno a la campaña (con un día de retraso), gracias a que la he visto en el blog de Roque Madrid. Si estáis a favor de defender que la investigación, el desarrollo y la innovación son lo único que puede sacarnos de este pozo, uníos a la iniciativa de javi poniendo este banner en vuestro blog o agregándoos al grupo de facebook.