Alberto Lacasa

Reflexiones sobre televisión y cine

Date archives Marzo 2009

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Street view y el stop motion

Esta semana, Arnau Sans me enseñó un video en el que alguien había utilizado el Street view de Google para hacer un stop motion. Poco después me propuso reproducirlo en una carretera que baja desde el Garraf hasta la playa de Castelldefels. Sin pensarlo, acepté. Y creo que el resultado vale la pena…

Mar y Montaña en Street View from Buceante Johnston on Vimeo.
Esto viene a demostrar que nuevas tecnologías acaban provocando respuestas que los propios creadores no buscaban. De hecho, no sé dónde he leído que, en el fondo, era la reconstrucción de una deconstrucción. Brillante razonamiento.

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Presentación “cómo cocinar tu marca”

Gracias a la invitación que me llegó vía facebook, ayer pude ir a la presentación del libro de Joan Jiménez “Cómo cocinar tu marca”.

El libro habla de branding pero siempre pensado en clave red. Todo ello lo ha sazonado (y nunca mejor dicho) con metáforas culinarias para clarificar al máximo los conceptos.

En la presentación, Joan ha hecho gala de su habitual optimismo. Ya ha hecho fortuna en el ecosistema twitter la frase matutina; “todo está por hacer y todo es posible”.

Lo que a mi, un absoluto profano en el tema, me ha llamado más la atención de la presentación es la distinción tan clara que hace entre el branding y el marketing llegando incluso a contraponerlos. En base a que la marca es cada vez más unipersonal, el proceso de venta está más apoyado en la persona (brand) que en un mercado (mark) que te indique qué comprar y qué no.

Como siempre, asistir a estos eventos te permite reencontrarte con gente interesante, como Xavier Güell, Marc Cortés o Toni Mascaró, y conocer gente nueva, como Eva Sanagustín. Y todo ello ambientado con un pica pica que ha puesto el restaurante Santa y que estaba buenísimo.

Os dejo el libro por si queréis leerlo.

View more documents from Joan Jimenez.
Empresa y vídeo online / guion y cine

Internet, el camino del nuevo cine indi

Se conoce como cine indi al conjunto de películas que quedan fuera del sistema de producción tradicional. Es un concepto algo vago, porque a los autores que acaban por convencer a los espectadores son acogidos por la industria con gran parte de sus valores.hollywood

Si echamos una mirada atrás veremos que, incluso lo que hoy consideramos industria, en su día, tuvo que huir de New York a Los Ángeles por culpa de Thomas A. Edison y la guerra de patentes. Eran los repudiados, pero acabaron por montar un negocio al que todo el mundo quería subirse después.

Eso es lo que casi siempre ha pasado con los nuevos talentos que han surgido en los márgenes de la carretera de lo comercial. El último episodio se centra en los 90’s cuando, un número importante de talentosos directores y pequeñas productoras, se lanzaron al ruedo buscando a un espectador más exigente que el Hollywoodiense. Y encontraron a tantos, que las propias grandes majors acabaron por absorverlas y crear sus propias divisiones de cine indi. Eso, claro, acabó por matar el movimiento y, hoy por hoy, la mayoría de esas divisiones están en quiebra o han cerrado.

A todo ello se junta la enorme crisis económica en la que se ha sumido el cine. A cada año que pasa se pierden espectadores. Es algo inherente a la propia industria porque viene muy de lejos. Internet no ha hecho más que acelerar un proceso ya iniciado. Pero no es la primera vez que esto pasa. Durante los 70’s el cine estaba en un ciclo parecido a este. Y la solución vino de la mano de nuevos creadores como Coppola, Scorsese, Lucas o Spielberg.blank

Así, por tanto, justo lo que nos mantiene en esta crisis, la aversión al riesgo, es la actitud que está provocando en la propia industria. Un pez que se muerde la cola. Y, para colmo, el cine de autor, vía de entrada de nuevo talento, ha quedado huérfano de capital.

Mientras la industria explora la nueva vía de ingresos por el 3D, el cine independiente puede abrirse una vía por internet, haciendo uso de las vías de distribución que esta tecnología ofrece. Pero para eso siempre hace falta que algún descerebrado lo intente. En España ya  hemos tenido un ejemplo como Jaime Rosales y su Tiro en la cabeza. Pero una propuesta aún más atrevida es la de Blank, donde el director ha apostado directamente por el P2P. Y, eso sí, como ya hizo Radiohead, con mucho éxito, es dar la opción de realizar donaciones.

Partiendo de la base de que el coste de hacer una película hoy tiende a cero cuando, históricamente, era un proceso carísimo, me parece que es una gran opción para empezar una carrera profesional. A partir de ahí, el talento y los intereses del público harán el resto. Como siempre, llegará la industria para tomar prestadas todas las ideas y, por qué no, vías de monetización que los nuevos creadores innoven.

Las cosas se han puesto duras para los productores, distribuidores y, sobre todo, exhibidores cinematográficos. No sé quién se quedará en el camino o cuánto pueden llegar a recortarse las nóminas de los actores y actrices. Ni siquiera si lo que saldrá de aquí podrá seguir llamándose cine. Pero la demanda de ficción de calidad seguirá. Y eso deja hueco a los talentosos que, de una forma o de otra, se abrirán camino. Seguro.

Empresa y vídeo online / televisión

Las cargas y la censura

Desde sus inicios, los medios de comunicación han ejercido, no sólo de mediadores de la información, sino también como el embudo que decidía qué podíamos saber y qué no. No hemos sido pocos los que hemos hablado de la responsabilidad que tenían los medios respecto a lo que mostraban por pantalla. Y, de hecho, continua sin ser gratis que grandes cadenas como tele 5 dediquen el grueso de sus informativos a noticias de sucesos.

El último ejemplo lo podemos encontrar en las manifestaciones que esta semana se están produciendo en Barcelona. Los medios han vuelto a utilizar toda su fuerza para condicionar, mediante la imagen, nuestra opinión de lo que está sucediendo en la ciudad condal entre los mossos, la universidad y los estudiantes. Y no hay ninguna duda que consiguen, y mucho, el objetivo buscado. Desde las portadas de ayer de El Periódico, donde no se ve a la policía agredir a nadie, hasta la de El Mundo con los estudiantes atacando literalmente con senyeres, pasando por la portada del Avui, donde la policía agrede con fuerza.

Pero esa función de control de la opinión pública, que continua siendo muy relevante, está perdiendo fuerza. Por supuesto, siempre habrá unos “embudos” en comunicación, unas patas sobre las que se asentará gran parte de la opinión pública. Pero eso no es un problema, ya que todas las sensibilidades ideológicas están representadas tanto en los medios escritos como en los audiovisuales.

La clave es que ese sistema “nodal” se está multiplicando no en lo ideológico sino en las fuentes de información. Y eso modifica nuestra percepción de los hechos. Cada vez es más complicado controlar la opinión pública porque gente anónima es capaz de ofrecernos el material de forma directa. Y, en algunos casos la viralidad o transmisión boca oreja a velocidad de vértigo, prende como la mecha de una dinamita. Y, en ese caso, tanto da lo que digan los medios. Todo cae por propio peso, en una dirección o en la contraria.

Creo que el caso en el que eso se hizo evidente por primera vez para el común de los mortales a escala mundial fue con el ahorcamiento de Saddam Hussein. Todo el que quiso pudo ver la versión extendida en youtube. Y es justo lo que está pasando con las manifestaciones de las que hablábamos. Por ejemplo, hay un colectivo que se dedica a grabar todas las protestas que se producen en Barcelona, dando su particular punto de vista sobre el asunto.

Está claro que estos videos también tienen carga política como las portadas antes mencionadas. No en vano, uno de los mejores planos desde ese punto de vista es el del lápiz en el suelo mientras la policía está detiendo a los manifestantes. Pero la diferencia está en que el acceso que hubiéramos tenido a estas imágenes hubiera dependido de que alguien en algún medio convencional hubiera aceptado las imágenes. Y ahora, en cambio, tenemos un nuevo elemento de juicio. Con ello se acaba la función censora de los medios tradicionales. Si algo le interesa a la gente, da igual lo que hagan porque nos llegará tarde o temprano. Y acabará por condicionarnos tanto o más que lo que ellos publiquen.

Yo creo que, poco a poco, todo el mundo va comprendiendo lo complejo de la comunicación actual. Para muestra, os dejo con otro de los vídeos donde, sobre la mitad, un policía se acerca para agredir al cámara, que intuyo de aspecto similar a los manifestantes, hasta que duda y uno de sus compañeros se lo lleva de allí como pidiéndole que no les meta en un lío.

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El gustazo del voluntariado

Os he hablado varias veces en el blog que estoy metido en una entidad de mi ciudad, Cerdanyola del Vallés, que nos dedicamos a pasar películas los jueves. También que, años atrás, fui monitor de esplai (para los que no seáis catalanes, es un centro infantil y juvenil de educación en el tiempo libre).

Muchas veces me han preguntado, más antes cuando estudiaba con un montón de ingenieros que de lo único que entendían era de la previsión de tener un gran trabajo muy bien remunerado, para qué dedicar tiempo de forma voluntaria a algo que no tiene un retorno económico.

Podría decir que la respuesta es que, en el caso del XISC, me gusta el cine y así puedo pasar las películas que me apetezcan en pantalla grande. Pero eso no sería verdad. La respuesta es este video;

Lo que te hace feliz es ver semana a semana gente que viene sin mirar qué película hacemos. Que da igual que hagas un documental muy arriesgado como el que proyectábamos (“Madres”). Que la gente a veces te pregunta alguna cosa relacionada con la presentación que has hecho de la película (señal de que les has aportado). Que hay gente que, a pesar de las horas, se quedan después un rato para comentar la película o que algunos, incluso, vienen de Barcelona. Que eres la entidad que atrae más gente semana a semana al centro cívico Ateneu de Cerdanyola.

El gustazo es ver una sala así de llena (tenéis que pensar que éramos más de 100 ya que en esta sala caben más de 400).

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De la crisis y políticos apalancados

No soy muy dado a colgar posts de política en el blog, pero en realidad es un tema que me apasiona y, además, creo que la situación es tan compleja que se lo merece. Voy a intentar contarlo desde una óptica nada partidista, sólo descriptiva de la situación, si es que eso se puede hacer.

Está claro que la sensación global de inestabilidad económica mundial (y local) no ayuda a que los políticos transmitan tranquilidad y moderación. Pero creo que, sobre esa carga añadida, la situación política de nuestro país ya de por si, es más que delicada.

La economía española tiene, sobre todo, 3 patas; Madrid, Catalunya y Euskadi. Ellas solas representan más del 40% del PIB y, además, son junto con Navarra las que tienen las rentas más altas. Y en las 3 comunidades se está dando en paralelo, una situación, cuanto menos, difícil.

Madrid está claro que es una comunidad pujante. Durante la última década se ha convertido en un modelo de crecimiento exponencial. Pero la cosa se ha vuelto más opaca por los ya sabidos conflictos institucionales. No sólo hablo de los espionajes porque creo que el caso Tamayo ya fue una muestra de lo que ahora está pasando; una clase política por encima del bien y del mal. A eso hay que sumarle que la comunidad y, sobre todo,  el ayuntamiento, tienen un nivel de apalancamiento exageradísimo que no sé hasta qué punto limita su capacidad de luchar contra la crisis.

En Catalunya gobierna el tripartito que cada semana encuentran un motivo para enfrentarse. A todo eso, hay que sumarle una deuda también record y un partido con la importancia social de CiU encabronado porque se siente desplazada de la poltrona. Y eso no sería un problema para el estado, si el PSOE tuviera alguien con quien pactar en el parlamento estatal.

Y aquí viene lo que, para mí, es una victoria en falso en Euskadi. Además de lo incómodo de un gobierno en minoría en la comunidad vasca, implica un cabreo considerable del único socio que le quedaba a Zapatero en Madrid. Y toda esa inestabilidad se traslada por vasos comunicantes al gobierno central.

Con lo cual, ya no es que tengamos un problema porque la capital del Estado tiene una crisis política de dimensiones colosales, ni que en Catalunya la falta de acuerdos lleva a la parálisis, ni que en Euskadi Patxi López va a estar solo ante el peligro. No. Lo terrible es que el gobierno central también se va a paralizar porque en cada votación va a perder todo lo perdible.

Pero eso no es lo más divertido. Porque si “sólo” ese fuera el problema, la solución pasaría por echar a Zapatero y poner a Rajoy y listos. Pero no, porque el nivel de crispación al que el PP ha sometido este país supuestamente defiendiendo una idea de España concreta, le ha alejado mucho de sus posibles socios CiU y PNV. El PNV me queda más lejos, pero  yo me atrevo a decirlo categóricamente con el caso de CiU. Sobre todo porque sus votantes no entendenderían que pactaran con PP como si aquí no hubiera pasado nada. Y, en mi opinión, si alguien cree que el votante de CiU no tendría ningún problema, es porque no ha entendido la situación. Para la federación nacionalista, pactar con PSOE o PP sería un suicidio.

Dicho con otras palabras, el aislamiento entre partidos es tan grande en todas las direcciones, que veo muy complicada la consecución de gobiernos estables en cualquiera de los 4 gobiernos de los que he hablado, a no ser que alguien se lleve la mayoría absoluta (excepto en el país vasco donde la cosa pasaría por un pacto entre partidos nacionalistas vasquistas). Y esa es una noticia pésima para nuestro país, más en el entorno económico que estamos.

Hay una mirada positiva y es que, puede que esta crisis nos haga sentir tanto dolor, que las cosas vuelvan a llevarse por un camino racional. Donde los partidos se den cuenta de que, al menos en algunos aspectos, los pactos de Estado son necesarios. Donde el enfrentamiento político no debiera significar dejar al rival fuera de juego insinuando es poco demócrata, discurso del que han participado todos y cada uno de los partidos. Donde arrimar el hombro en lo estratégico sea normal, como ya sucede en la mayoría de países de tradición democrática.

Ojalá seamos capaces de aprovechar esta “oportunidad”. Y aunque mi fe en ello es pequeña, si no es en estas circunstancias, no sé cuándo aprenderemos a hacerlo.

guion y cine

SLUMDOG MILLIONAIRE

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Hollywood hace muchos años que conoce la fórmula del éxito. Ya en los años 20 descubrió que en un sistema basado en el Star System y en generar ciertas convenciones de género, el éxito era mucho más fácil de obtener. ¿Para qué, entonces, asumir riesgos? En realidad, ya había quien asumía esos riesgos y quien le descubría nuevas vías para contar historias que luego, la industria ha ido adoptando como propias. Y ahí surge una pregunta difícil de contestar ¿Qué es lo que hace que una película con, a priori pocas posibilidades de tener éxito, triunfe como lo ha hecho Slumdog Millionaire?

La película nos explica la historia de Jamal, un analfabeto que participa con éxito en el conocido programa de televisión ¿Quieres ser millonario? Utilizando como gancho las preguntas, descubrimos el pasado de Jamal, en el que siempre están presentes su hermano y una preciosa niña.

Como los que seguís el blog sabéis, suelo contar cosas del desarrollo de la película, así que no recomiendo seguir a aquellos que no quieran conocer nada del argumento más allá de la tag line.

La película establece una interesante, pero yo creo que ya explorada, relación con el tiempo a 3 niveles; un falso presente, el concurso, un pasado, y un presente real, la detención policial. A priori, permite unos primeros 5 minutos sobervios, donde saltamos entre los 3 niveles temporales continuamente, convirtiendo el montaje en uno de los más dinámicos e interesantes que recuerdo. No puedo negar que es un gran gancho inicial. El problema es que, superados esos minutos iniciales, la tensión dramática desaparece en esa articulación temporal. A partir del momento en el que Jamal está dispuesto a colaborar con la policía (minuto 5 aprox), la dinámica del film acaba por convertirse en pregunta del concurso, respuesta en el pasado, y así continuamente. En ese momento, yo como espectador quedo desamparado. Porque presupongo que Jamal ha ganado el concurso, así que no padezco por si sabrá o no la respuesta, como en la escena del lavabo, donde el presentador intenta una treta para hacerle errar que fracasa.

slumdog-millionaireLa historia no recupera la tensión hasta que el espectador transfiere su interés por el concurso a la recuperación de esa niña de la que se enamoró. Pero en ese momento han pasado los 45 minutos. Así que, en el fondo, siento que me han robado más de media hora de mi tiempo para nada. Si ese iba a ser el motor de la historia, ¿por qué no establecerlo desde el principio? ¿Por qué hacernos esperar tanto?

En mi opinión, David Boyle, el director, lo que buscaba era que nuestro interés se centrara en cómo podía ser que supiera las preguntas. Pero en ello no hay tensión. Como máximo una pequeña curiosidad que, en muchos casos, quedaba satisfecha mucho antes de que la resolución se entregue.

Uno de los aspectos que, teóricamente, más alejaba al espectador medio del film era sus supuestas influencias bollywoodienses que, como sabéis, es el cine producido en la India. Digo teóricamente porque no son pocas las películas que han llegado últimamente influenciadas por ese cine. No se puede negar que el espectador empieza a estar acostumbrado a esa sensibilidad, a esos colores y a esa música. De hecho, es todo pretendido, ya que el director es muy europeo en su estilo, así que, en realidad, no dista tanto de sus películas anteriores, como transpotting, la playa, o 28 días después.

En realidad, el cine de Bollywood se caracteriza por ser algo parecido a lo que aquí llamaríamos variedades en teatro; casi 3 horas sazonadas con música, bailes, amor, acción, épica… Cada una de ellas tienen una especie de voluntad de completitud, de tener todos los ingredientes para interesar el máximo de espectadores. El concepto género que tenemos aquí no es muy exportable porque allí todas las películas tienen elementos de todos los géneros (incluído el musical).

Incluso la canción y baile en los títulos de crédito finales que, por cierto, son lo mejor de la película, resultan fáciles de asimilar por la sensibilidad occidental. Ya imagino que nadie que haya visto la película se los habrá perdido, por lo pegadizos que son. Pero, a pesar de ello, vale la pena remarcarlos.

Otro de los elementos cohesionadores entre occidente y oriente es el famoso concurso en el mundo entero Quieres ser millonario. Para empezar, su banda sonora, su escenario, y el concepto de programa es fácilmente asimilable por gran parte de la geografía planetaria. Pero a ello añadiría otro elemento. El simple hecho de participar en un concurso de esas características nos lleva a una forma de pensar muy occidental, la del triunfo basado en un personaje humilde que se hace rico gracias a su esfuerzo, pero de forma rápida. Nadie puede negar que esa es la base de gran parte del pensamiento capitalista occidental. De nuestro pensamiento.slumdog-millonaire

En el fondo, creo que no es más que una cuestión de maquillaje el supuesto tono alternativo. No puedo negar, y supongo que algunos se agarrarán a ello, que la película estuvo a punto de no distribuirse por el circuito de salas. Pero eso sólo demuestra que el capital es miedoso. Hay multitud de ejemplos de películas muy comerciales que estuvieron a punto de morir en un armario. Dicho con otras palabras, el hecho de que costara que alguien se atreviera a comprarla no quiere decir que no fuera diseñada para ganar, como al final lo ha hecho (mucho más de lo esperado, también lo reconozco).

No pretendo decir que la película es mala, ni mucho menos. Lo único que trato de decir es que es entretenida, ni más ni menos. No es, desde luego, la mejor película del año ni un título para guardar en nuestra videoteca 5 estrellas.

guion y cine

Stanley Kubrick, 10 años de su muerte

stanley-kubrick

Como tengo fama de que me gusta el cine, no son pocas las veces que gente me ha pedido que le recomendara un título. La respuesta tiende  a ser arriesgada, sobre todo porque mis gustos no tienden a ir de la mano de los de la mayoría. Y es que la crítica, entendida en sentido general y con la que suelo alinearme, no siempre coincide con las masas a la hora de valorar una película.

Kubrick consiguió algo que no suele suceder. La crítica lo adoraba y el público, cuanto menos, lo respetaba y acudía en masa a ver sus películas. Pero eso es algo que sólo sorprende a priori, porque una vez vistas sus películas, uno comprende a la perfección por qué se produce ese efecto.

Stanley era uno de esos genios difíciles de comprender en lo personal, pero fascinantes en lo creativo.  Es realmente difícil definir su cine, porque a cada película que hacía, creaba un lenguaje en absoluto diferente. Las únicas constantes serían el control absoluto sobre la fotografía, y su precisión matemática.

No es extraño, ya que como era un mal estudiante, su padre lo encaminó a lo que destacaba, el ajedrez. Años después, realizaría reportajes fotográficos para la revista Look, que le daría su gran base en fotografía, Posteriormente, con un par de cortos documentales a sus espaldas, realizó 13 de las mejores películas de toda la historia del cine.

Las extravagancias conocidas, donde confluyen la realidad y la propia creación de personaje, son incontables. Por ejemplo, Barry Lyndon se rodó todos los interiores con la luz de las velas para recrear mejor el ambiente de la época. Y conste que en algunos planos hay centenares de ellas. También, después de acabar su primer largo, Fear and Desire, renegó del film intentando recuperar todas las copias para que nadie más pudiera verla. Algo parecido pasó con La naranja mecánica, que el mismo prohibió en Inglaterra cuando empezaron a proliferar los grupos violentos a imagen y semejanza de los drugos del film. O de las supuestas ganas que tenía de rodar el señor de los anillos protagonizada por… los ¡Beatles!

Pero si hay un aspecto de su personalidad que ha marcado su relación con sus equipos es la extrema exigencia y, literalmente, utilización para conseguir el mejor resultado posible. Por ejemplo, estableció una gran relación con Malcolm McDowell, protagonista de La naranja mecánica, para no volver a llamarlo nunca más una vez acabado el rodaje. O el rumor de que minó el matrimonio entre Tom Cruise y Nicole Kidman hasta acabar por romperlo para dar verismo a eyes wide shut. También convenció al autor de Lolita para que hiciera el guión cuando apenas aprovechó nada de lo que escribió, o cuando contrató a Russell Metty como director de fotografía para Espartaco y acabó por hacer sus funciones. Después, ironías del destino, Metty ganó el Oscar a la mejor fotografía. Y uno de los casos más curiosos y desconocidos es que contrató a Alex North para que le hiciera la banda sonora de 2001, pero una vez hecha, la desechó por algunos de los clásicos más conocidos de la música osquestral. Por cierto, esta rareza, si la buscáis, podéis encontrarla editada en cd.

Se hace díficl destacar alguna película por encima de las demás. A cada nueva película que he visto de Kubrick, he descubierto una nueva joya a la que calificar como obra maestra. Por mi sensibilidad personal, las dos que más me gustan son 2001: una odisea en el espacio y la naranja mecánica seguidas muy de cerca por la chaqueta metálica. Pero, como digo, es una cuestión de gustos, porque dejar atrás películas como lolita, senderos de gloria, espartaco, teléfono rojo; volamos hacia moscú o barry lyndon es muy doloroso.

Su prematura muerte nos robó, además de la adaptación del señor de los anillos ya comentada, un biopic de Napoleón que, vista su carrera, hubiera sido inolvidable. ¡Ah! Lo que no cuenta en esa lista es su versión de Inteligencia artificial que, finalmente y con buen criterio, dejó en manos de Spielberg. Digo con buen criterio porque el final no se sostenía y estaba muy alejado de los valores narrativos y estéticos del histriónico director.

En definitiva, se trata de uno de los personajes más singulares de toda la historia del cine y que más han aportado al tratamiento del tiempo, a la vanguardia, innovación en la forma de contar las cosas y que han roto más tabues. Por eso, me atrevo a recomendar cualquiera de sus películas sin miedo a errar.

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el aroma del café, dia 2

Con hoy se acaba el grueso del rodaje, ya que apenas quedarán resolver algunos planos y alguna secuencia muy corta. Pero para conseguirlo hemos trabajado desde las 9 de la mañana hasta casi las 2 de la madrugada. O sea, 17 horas. No está nada mal…

Al llegar a casa, necesitaba relajarme un rato mientras escuchaba buena música. En este caso le ha tocado el turno a Norah Jones. 🙂

Si contamos todas las horas que hemos compartido Esther, Sara y yo (muchas de ellas en solitario y las que compartíamos con más gente era con personas que estaban “poco” rato con nosotros comparativamente hablando) desde el viernes suman 46, es decir, casi 2 días enteros. O lo que es lo mismo, si le restamos las horas de sueño, le faltan 2 horas para los 3.

A pesar del buen clima con el que hemos trabajado, el cansancio ha hecho mella y hoy ha sido un día bastante más duro que el de ayer, tanto en el plano intelectual como en el emocional. Todos nos hemos enfadado en algún momento, hemos tenido que soportar críticas y la parálisis que produce el ver que no avanzas, mientras la aguja del reloj no hace un alto contigo.

En lo personal, he tenido momentos de parar el rodaje sine die. De hecho, en algún momento he llegado a compartirlo. En realidad, no me he sentido realmente cómodo hasta que no hemos empezado a rodar la última secuencia. ¡Y para entonces eran casi las 10 de la noche!

Aunque el corto no está, ni mucho menos terminado, ya puedo hacer una valoración del proceso de grabación;

La decisión que tomé de hacer el corto casi sin equipo técnico ha tenido un coste (demasiado) alto, porque las personas que debían estar a cargo del sonido y el script (que se ocupa de la continuidad) se han descabalgado a última hora y me he quedado “colgado”. Pero a la vez el tener que tomar decisiones que, hasta ahora, otros habían tomado por mí, me ha hecho aprender muchísimo sobre el trabajo de estos. Aún así, no volveré a embarcarme tan solo en algo tan grande.

Valoro positivamente la comunicación con los actores. Hasta ahora no me sentía demasiado cómodo cuando me pedían cosas. Y llegar al matiz se me hacía difícil. Esta vez me planteé como un reto ser capaz de transmitir la intención que buscaba a cada una de las frases y gestos. Aún estoy lejos de llegar a tanto, pero he mejorado mucho. Eso en el trabajo previo, porque en el de acompañar al actor en la concentración previa en el momento de la grabación todavía estoy muy lejos de lo que aspiro a tener. En esta ocasión he sentido la impotencia de no saber cómo ayudar a las actrices en los momentos en los que el texto se les ha cruzado.

Es la última vez que planifico jornadas de rodaje de 10 horas, porque eso acaba por dilatarse hasta las 12 o 14 horas. Y eso me lleva a no poder emprender proyectos de corto más allá de los 6 minutos. 12 son demasiados para 2 días.

Nunca más volveré a producirme yo el corto. El productor es una pata en la que te apoyas cada vez que quieres. No tenerlo me ha hecho sentir “solo” en algunos momentos (antes y durante el rodaje).

Algo que hasta esta vez no había valorado suficientemente es el estar alineado en necesidades con el resto de imprescindibles del corto a la hora de diseñar el plan de rodaje. Porque una de las cosas que más me ha desorientado han sido los constantes cambio.

No puedo acabar sin dar las gracias a todos los que estos dos días han puesto su granito de arena; Lluis, un crack de la fotografía y que más que un granito ha puesto un buen puñado, sobre todo, en el desarrollo del proyecto; Maica que, como siempre, sólo he de decir su nombre para que venga corriendo a ayudar; a Borja y sus rarezas ;-); Puri y Toni por la escena del bar; a mi primo Óscar que, algún día, con toda la razón, me mandará a paseo; y a Xavi, por hacer de muerto y, encima, tener que cargar con la pértiga.

[ACTUALIZACIÓN: ¡Dios mío! Me he dejado a Sonia, mi prima, que en un claro acto de inconsciencia, me dejó su casa. ¡Gracias también a ti!]

Y, como no, a ellas. A las actrices; Sara y Esther. Esther ha sido una fuente de generosidad, aguantando anímicamente cuando los demás no estábamos bien, o repartiendo consejos para mejorar (y vaya si nos servirán). Y todo ello con una sinceridad, a veces dificil de soportar, pero que daban en el clavo y te permitían reenfocar tus planteamientos. Además, tiene una facilidad para plantarse delante de la cámara sobrehumana. Sara también seduce a la cámara como le viene en gana. Además, de trato es excelente y goza de una capacidad enorme de aprendizaje. En estos 5 días la he visto crecer una barbaridad. Ojalá ellas puedan decir algo parecido de mí.

Como ya dije, ahora me encierro en el despacho otra vez, así que vuelve el trabajo solitario. Pero estoy seguro que las voy a enontrar mucho a faltar. Y no lo digo por quedar bien, sino porque lo siento así. Hasta ahora, todas las veces que había conectado tanto con alguien acaba con un par de días terriblemente nostálgicos y unos cuantos más en “olvidarme”.

Así que, desde aquí, un beso enorme a todos ellos. Y, ahora sí, me voy a la cama, que ya es hora.