Alberto Lacasa

Reflexiones sobre televisión y cine

Date archives Enero 2008

televisión

emprendedores en TV3

Según he podido leer en el blog de Jesús Monleón, TV3 va ha realizar un programa para emprendedores.

Esta puede ser una gran oportunidad para muchos de los que estamos en la brecha. No siempre tenemos la oportunidad de coger un micro y hacer oir nuestra voz. Y la relevancia que cojan las empresas que salgan en televisión va a ser muy importante con toda seguridad.

No siempre tengo la suerte de decir cosas positivas de las televisiones públicas (de las privadas ya ni me molesto), así que estoy doblemente feliz. Espero que sea todo un éxito y que esa mezcla entre competitividad y colaboracionismo que estoy respirando en los encuentros de networking se refleje con toda su fuerza en cada una de las empresas que allí aparezcan.

Por cierto, para aquellos que podáis estar interesados, este mes la revista “emprendedores” ha publicado un artículo sobre el grupo intercom y ha entrevistado tanto a Antonio como a Nacho Barros.

personal

Motor Show Festival ’08

Este fin de semana pasado estuve trabajando en la Feria de Zaragoza en el Motor Show Festival para Flash Motor TV.

El acto fue de lo más interesante. Tuve la oportunidad de conocer a gente del mercado, sobretodo del tuning, y algunos de los clubes tanto monomarca como multimarca de nuestro país.
También estamos estableciendo una buena amistad con los amigos de Zalba-Caldú, una correduría de seguros de la capital maña con vocación nacional.

Yo creo que es interesante que los que nos dedicamos a la información a través de la red, nos desplacemos a los eventos como hacen los medios tradicionales. Para muestra, el post de Carlos Blanco. Su empresa envió al responsable de Motor21, un blog de motor, a Cheste, a cubrir las primeras vueltas de Alonso con el R28 y ha sido un éxito espectacular.

Sin duda, nosotros seguiremos con la misma política.

guion y cine

OLVÍDATE DE MI

Cuando trato de convecer a amigos de que “otro mundo es posible” en el género de la comedia romántica, me aseguran el problema es que el modelo inevitable es chico conoce a chica. A mi me cuesta mucho argumentar lo contrario. Pero para ello aparecen genios como Charlie Kauffman, que son capaces de darle la vuelta a esa premisa.

Con una lista de títulos brillantísima (“Human Nature” o “el ladrón de horquídeas” entre otras), el guionista es capaz de ofrecer un nuevo punto de partida; “¿Y si chico quiere desconocer a chica?”. Decía Hitchcock que era mejor partir de un tópico que acabar en él. Charlie es capaz de hacer lo que pocos; abandonar el cliché y no acercarse ni un ápice.

Sólo la estructura de “Olvídate de mi” tiene una belleza intrínseca brutal. Adoro esas películas que no te cansas de verlas porque cada vez descubres elementos nuevos. Además, plantea retos muy atractivos. La pregunta principal, una vez uno descubre que vamos a deconstruir una relación es, cómo va a convertir en clímax lo que, para la mayoría es la primera escena del film. Y responde a ella con una diligencia envidiable.

Quisiera dejarme perder entre los entresijos de cada una de las escenas que desarrollan el metraje. Podría atravesar la secuencia en la que el protagonista se convierte en un niño y en la soberbia, repito SOBERBIA, interpretación de Jim Carrey. Podría dejarme enamorar por los primeros compases, en los que cada movimiento de Kate Winslet me seduce. También podría dejarme llevar por el retrato que hace de los dos personajes principales, sin olvidarme de los secundarios; Mark Ruffalo, Elijah Wood, Kirsten Dunst, Tom Wilkinson… Pero no acabaría nunca…

La clave de la película está en cómo el relato va deslizándose, poco a poco, por nuestro paladar.

Los primeros planos del film nos dan la idea de una película romántica algo diferente. La conversación que tienen en el tren me parece deliciosa. Se toma su tiempo, y retrata con profundidad a los dos personajes.

En él dibuja a un introvertido, triste y aburrido que simpre trata de resultar “nice”. En cambio, ella se considera a si misma mágica, divertida e intuitiva, cuando no es más que una superficial que reposa toda su “profundidad” en el color de su pelo.

Pronto descubrimos que, en realidad, se trata de una narración invertida. Es fácil identificarse con el proceso de borrado de él. ¿Quién, en un arrebato, no hubiera borrado todo lo que recuerda de alguien que le ha hecho mucho daño? ¿Y quién no se arrepentiría cuando, iniciado el proceso, empezara a borrar los buenos momentos?

Desde el punto del vista del guión, la utilización de los hechos es genial. Las primeras secuencias son aquellas escenas que, poco a poco, han degradado a la pareja. A Kauffman le son muy útiles para vehicular la “desgracia inmerecida” que debe sufrir el protagonista. La pregunta es; ¿cómo vehicular la acción cuando llegamos a los buenos momentos que, cinematográficamente hablando, no tienen ningún interés por carecer del conflicto? El guión plantea un reto interesante. El protagonista intenta escapar literalmente del recuerdo para que este no sea borrado. De nuevo, así, tenemos un motivo en el que agarrarnos a la trama. Es un claro midpoint que nos reengancha a la trama cuando esta podría perder fuerza.

Todo ello nos lleva a un climax brutal, donde el primer encuentro es intensísimo. ¡Y es justo como lo vivimos en la realidad! Para entonces, hemos olvidado todos los problemas que Clementine nos creó al principio. Es el personaje maravilloso que nos tiene cautivados con sus reflejos en el pelo incluídos. Para darle aún más fuerza, Charlie se permite el lujo de que este sea el único recuerdo que realmente consigue modificar.

El desenlace de la película, con las reglas del juego claras, es sencillo y brillante. De nuevo, vuelve a lanzarnos una pregunta y plantea una cuestión que está (o debería estar) presente en el arranque de cada nueva relación. Cada vez que nos lanzamos al vacío con alguien no es más que un deja vu, una situación que ya hemos vivido otras veces y que siempre ha acabado en fracaso. Hay algo que nos dice, “¿por qué esta vez no iba a ser un fracaso?”. Son sus cintas de casette, la crónica de una muerte anunciada. Pero, en cambio, nosotros queremos aventurarnos y explorar lo que, en realidad, ya conocemos.

Quizás la realidad, esta vez, no nos ponga en su sitio. O sí.

internet

móvil + internet

En la última jornada de First Tuesday organizada por Carlos Blanco y Amaia Helguera, el tema central fue el futuro del móvil y la relación de este con la red.
Para hablar del tema, invitaron a Roberto Fernández, consejero delegado de Aztive Mobile, y Ray Anderson, CEO de Bango. La charla fue muy interesante. Las conclusiones a las que llegué fueron las siguientes;

– En primer lugar, aunque el sector del móvil abrirá las puertas a nuevas vías de negocio, es fundamental para lanzarse en este sector dos cosas; Hoy por hoy es imprescindible llegar a un acuerdo con un operador, ya que tienen el control absoluto de los portales de acceso, y tener un modelo de negocio espejo que funcione ya en la red.

– Los mercados que potenciará el móvil, serán el dating y las redes sociales en un modelo adaptado al dispositivo, obviamente.

– En la actualidad se presenta la dificultad de que no existe aún un estandar y hay que trabajar para cada dispositivo. En un futuro indeterminado, eso dejará de ser un problema que, además, superará las dificultades de ancho de banda que presentan los protocolos actuales, en especial el wap.

Para ver un resumen de lo que allí sucedió podéis ver el vídeo que Jesús Monleón me pidió que grabara para Emprendedor XXI de “la caixa“.

Además, como nota a parte, tuve la oportunidad de conocer a los emprendedores de comunicae, que tienen un proyecto de lo más interesante en el sector de las comunicaciones.